Hasta que ví la luz
Después de tantos años de profesar una fidelidad sin precedentes a Korg, heme dado cuenta que el mundo no es tan pequeño.
Debemos reconocer que en la década de los noventa, Korg fue el líder en el mercado de sintetizadores. De hecho, fue el creador de los workstations. En enero de 1988 lanzaron al mercado el legendario M1, que consistía en un teclado con sonidos realísticos basados en la síntesis PCM-ROM, un secuenciador, un set de batería y una caja de efectos digitales. Este M1 definió la estructura básica de un workstation.
Sin embargo, hoy por hoy, es una empresa que se durmió en sus laureles. No hay un progreso notable en su tecnología a excepción del OASYS (Open Architecture Syntesis Studio). Pero el precio es extremamente escandaloso: alrededor de USD$8,000. Esto implica un error de estrategia de ventas.
Debo aceptar que siempre tuve cierta curiosidad por conocer los workstations de la competencia, me refiero a Yamaha y Roland, aunque debo admitir que ésta última nunca llamó mi atención. Es una de esas marcas que le caen mal a uno. ¿Por qué? Cuestiones psicológicas, supongo. Además, la relación costo-beneficio no me parece aceptable.
Yo tenía en mente adquirir el Triton Extreme Music Workstation Sampler en su versión de 76 teclas. Sus competencias son el Roland Fantom-X7 y el Yamaha Motif ES7.
Total. Un día fui con mi esposa a "probar" el Motif en vivo y a todo color. Señores, es una verdadera maravilla. La calidad de sus sonidos es extremadamente superior que los de Korg. Producen una sensación de mayor naturalidad, consistencia y claridad, mientras que los sonidos de Korg son más plásticos y opacos.
Aprovecho para hacer un recuento de mis teclados. El primero fue este:
La era electrónica toco a la puerta y papá nos compró a mi hermano y a mí un teclado similar a este, pero en color rojo. Lamentablemente no tengo la fotografía.
Este me lo regaló mi abuelita en 1993. Tenía un pequeño secuenciador y aunque sólo tenía cinco tracks, en él hice mis primeras secuencias:
El primer workstation que pude comprar con mis ahorros fue este. Dieciséis tracks, algo similar a cuando un niño se convierte en hombre; algo parecido a cambiar el triciclo por un auto de gasolina.
Este es mi actual sintetizador y debo confesar que, aunque ya no me satisfaga del todo, es una maravilla:
Erróneamente pensaba cambiarlo por este:
Pero afortunadamente, aunque estéticamente es más feo, sé que la opción más conveniente es:

Yamaha MOTIF ES7 Music Production Synthesizer Workstation
Sólo por no dejar, les presento el horripilante Fantom, serie X. (Aunque probablemente, un día me muerda la lengua y lo "pruebe").

Roland Fantom X7 Workstation Keyboard
Hace unos días hubiese dicho: "Con todo el dolor de mi corazón, reconozco que Yamaha es mejor que Korg". Por fortuna, hoy puedo decir: "Qué bueno fue darme cuenta que la opción es Yamaha".
Primero, espero que este sea el blog oficial porque encontré demasiados tuyos por ahi. Segundo, yo quiero comprarme algo que releve a mi Yamaha PSR-400, pero no tan caro como las opciones que manejas, ¿que recomiendas?
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Ál |
domingo, noviembre 20, 2005 9:21:00 p.m.
Pero bueno chico, que problema hay con el Fantom x?
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Anónimo |
martes, mayo 23, 2006 3:28:00 p.m.